
Merecido Oscar a la mejor película extranjera. Sólidas actuaciones, un guión ejemplar y la visión de un joven director de 33 años tocado por la mano de los grandes directores clásicos, otorgan a esta película la condición de mejor película del 2007.

Aunque se trata de una reposición, “Blade Runner”, después de 25 años de su estreno, se reafirma como una obra maestra, que va ganando visionado tras visionado. Y ahora de nuevo, en pantalla grande.
Todd Field realiza una disertación sobre la familia
media americana, donde muchas veces las apariencias engañan. Nefasta traducción al castellano del original “Little Children”, que da más sentido a la historia que se plantea en el filme.
Aunque parezca un guión de Charlie Kaufman, no lo ha escrito el autor de “Como ser John Malkovich”, pero contiene muchos elementos de su universo. Excelente guión y actores en estado de gracia, en una de las películas más originales del año.

“The host” combina muchas de las constantes del cine asiático, en todas sus vertientes. Drama intimista, comedia surrealista y, como no, terror y cine de monstruos.

Excelente documental sobre la figura del actor Al Lewis (el abuelo de “Los Monster”), donde a sus 90 años y sentado frente a un espejo de maquillaje, repasa su vida como actor y sobre su pasado como activista de izquierdas en la época McCarthy.

Robert de Niro le coge el pulso a sus maestros Coppola y Scorsese, para narrar la historia de la CIA, desde su creación hasta los años 60. Aunque excesivamente larga, nos encontramos ante una gran película, en todos los sentidos.

Pixar demuestra cada dos años que son los reyes de la animación. Desde la personal visión de Brad Bird (autor de “Los increíbles”), nos adentramos en el mundo de la alta cocina acompañando a una simpática rata de cloaca.

Drama con algunos toques de comedia, supone el debut del anteriormente director de cortometrajes Félix Viscarret. Excelente interpretación de Alberto San Juan.























He de reconocer que admiro a Terry Gilliam. Desde sus cortinillas y animaciones para los Monty Phyton, pasando por sus delirios medievales, hasta sus incursiones en Hollywood. Tiene un universo, un mundo que solo es de Gilliam, y de nadie más. Remarco esta última apreciación, porque es ahí donde radica el mayor problema de su última película, "Tideland". Este filme sólo está concebido para la autocomplacencia de Gilliam, sin tener en cuenta en ningún momento al espectador. Es aburrida, se hace eterna, y no existe ninguna estructura dramática. La película se compone de pinceladas de autor (excelentes, por otra parte), pero eso no es suficiente. Gilliam se ha hecho una paja mental (como ya hizo en "Miedo y asco en Las Vegas", quizás el filme más próximo a "Tideland", en estilo y ritmo). Lo peor de todo esto es que en "Tideland", Gilliam tenía todos los ingredientes para realizar su mejor película hasta la fecha. Una revisitación al mundo de Lewis Carroll y su Alicia en el Pais de las Maravillas. Aqui Alicia está representada en una niña de 11 años (el gran descubrimiento de la película, Jodelle Ferland, impresionante...) que se sumerge en un mundo no precisamente maravilloso, sino más bien todo lo contrario. "Tideland" podría haberse convertido en "La noche del cazador" del siglo XXI. Pero desgraciadamente la última paranoia de Terry Gilliam se resume en una frase: Lo que pudo haber sido y no fue.
Una recomendación, que ya podeis alquilar en vuestro video-club más cercano, o comprarla por un módico precio. Una prodigio de narración, una de las mejores películas del año pasado, injustamente maltratada en los Oscars (ni tan siquiera estuvo nominada, cuando es mucho mejor que las cinco que si lo estuvieron). Alfonso Cuarón demuestra un gran talento manejando la cámara y a los actores. Spielberg, rindeté a sus pies.











